En primer lugar, lo que afecta a su uso es el material del que está hecho el azulejo: pasta blanca, gres o porcelánico. Sin embargo, es cierto que hay recomendaciones o matices para tener en cuenta:
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- Mate: Menos resbaladizo, adecuado para zonas húmedas como baños. Suele tener una clasificación antideslizante suficiente para interiores de viviendas privadas, entre C1 y C2.
- Brillo: Más estético, pero puede ser resbaladizo si lo usas en suelo. En baños, una solución es usar alfombrilla para salir de la ducha. Además, si lo pisas con pies húmedos tienden a mostrar más marcas de agua.
- Texturizado: Proporciona mayor seguridad en exteriores y baños por sus propiedades antideslizantes. Dentro de casa en suelo, no te recomendamos una textura muy notable porque tenderá a atrapar el polvo en sus pequeños relieves y costará más limpiar. Un texturizado sutil como el que suelen llevas los azulejos imitación madera o piedra, es más que suficiente. Para exterior, debe ser más notable para ganar adherencia y que sea un buen antideslizante.


