Tras una obra, es normal que queden restos de cemento, adhesivo o lechada sobre los azulejos. Una limpieza adecuada es fundamental para que el resultado final sea impecable y no queden residuos que afecten el acabado del producto.
1. Realiza primero una limpieza en seco: Usa una escoba o aspirador para eliminar polvo y restos sueltos.
2. Espera el tiempo de secado: La limpieza húmeda debe realizarse solo cuando el material de agarre y el rejuntado estén completamente curados.
3. Utiliza un producto desincrustante específico para restos de obra: Recomendamos el uso de TILE CLEANER, un detergente ácido desarrollado especialmente para eliminar residuos difíciles sin dañar el material cerámico. Es apto para porcelánico, gres, cerámica esmaltada, entre otros materiales.
Consejo: Haz siempre una prueba en una zona poco visible y evita su uso en mármol u otras piedras sensibles a los ácidos.
Después de esta limpieza inicial, puedes mantener los azulejos limpios con detergentes neutros como NEUTRAL CLEANER o FLOOR CLEANER de la misma línea
Advertencias importantes sobre el uso de TILE CLEANER:
- No usar en superficies sensibles a los ácidos como mármol, travertino, piedra caliza o metales.
- Esperar al menos 48-72 horas tras el rejuntado antes de usarlo.
- No mezclar con lejía ni otros productos químicos.
- Utilizar siempre guantes y protección ocular.
- Ventilar bien la zona durante su uso.
- Nunca dejar secar el producto sobre el azulejo: aclarar siempre con agua abundante.
- Realizar prueba previa en un rincón poco visible.
Si tienes dudas sobre cómo limpiar azulejos, tenemos contacto directo con FABER. Podemos consultar y ofrecerte cualquiera de sus productos


