Los azulejos con acabados mate o con texturas (relieves, rugosidades, efecto piedra, etc.) son muy decorativos, pero tienden a acumular más suciedad que los lisos o brillantes, especialmente polvo fino y restos de cal.

Pasos para una limpieza eficaz:

  1. Aspira o barre bien antes de fregar para eliminar polvo suelto que puede incrustarse.

  2. Usa agua caliente con un detergente neutro, preferiblemente con bajo residuo.

  3. Emplea una fregona de microfibra o cepillo suave, que llegue bien a las hendiduras de la superficie.

  4. Aclara bien con agua limpia para evitar marcas o residuos jabonosos.

Consejo: Evita productos cerosos o con abrillantadores, ya que pueden dejar una película pegajosa que atrapa aún más el polvo en superficies rugosas.