Después de una reforma o instalación de azulejos, es habitual que queden restos de cemento, lechada o eflorescencias en la superficie. Si no se eliminan correctamente, pueden secarse y endurecerse, arruinando el acabado del azulejo e incluso dificultando su limpieza diaria.
Pasos para una limpieza eficaz:
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Deja curar completamente la lechada y el adhesivo (al menos 7 días) antes de hacer cualquier limpieza con producto químico.
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Retira previamente polvo o residuos sueltos con escoba o aspiradora.
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Utiliza un producto desincrustante ácido diseñado para eliminar cemento, como CEMENT REMOVER 2.0.
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Aplica el producto puro o diluido (1:1 con agua) según el nivel de suciedad.
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Frota la superficie con fregona, trapo o máquina monodisco durante 5 a 10 minutos.
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Aclara abundantemente con agua limpia.
Si los restos de cemento persisten, puedes repetir la operación o aumentar ligeramente la concentración del producto.
Precauciones importantes:
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No utilizar en superficies sensibles a los ácidos, como mármol, piedra caliza o metales.
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No mezclar con otros productos químicos.
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Usa siempre guantes y protección ocular.
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Haz una prueba previa en una zona no visible para comprobar la compatibilidad con el material.
Producto recomendado:
Recomendamos CEMENT REMOVER 2.0 de Faber, un detergente ácido profesional con alto poder desincrustante, ideal para eliminar restos de obra en gres porcelánico, cerámica estructurada, piedra natural (no sensible a ácidos) y más.
Si tienes dudas sobre su aplicación o necesitas ayuda para adquirirlo, podemos consultar directamente con Faber y facilitarte el producto o una solución adaptada a tu tipo de superficie.


